Más activo que nunca se encuentra el clan Solari, uno de los controladores de Falabella. La familia fue objeto de un extenso artículo en la revista “Dinero” de Colombia, en especial los Cortés Solari –rama vinculada a Teresa Solari, quien gestiona sus negocios a través de Inversiones Corso– y los Solari Donaggio, liderado por Reinaldo Solari y sus hijos, y que hacen lo propio con el Fondo Megeve.
Nicolás Bañados, directivo de Megeve, fue citado por la publicación, revelando cuál será la estrategia de financiamiento de Termotasajero II, un proyecto de generación eléctrica en Colombia donde participan los Cortés Solari y los Solari Donaggio. La primera incursión de la familia había sido en Temotasarejo, donde ambas ramas participan en la misma proporción junto a un fondo de capital privado y una corredora. El ejecutivo dijo a la revista que estos planes se financiarán con una mezcla de “recursos propios de la empresa, dividendos que los accionistas van a sacrificar, un aumento de capital que harán, sumado a un financiamiento local y en el exterior”.
Los Solari quieren incrementar su participación en el área de energía, con proyectos de pequeñas y medianas centrales hidroeléctricas de entre 20 y 100 megavatios instalados, y ya tienen al menos cuatro proyectos en distintas etapas de avance: “En ese momento, dentro de unos tres años, esperamos salir a bolsa para financiar esas centrales”, afirmó Bañados.
La revista no especifica cuál será el vehículo de inversión que será abierto a la bolsa, ni si este proceso involucra a alguno de los “family office” de las familias o exclusivamente a las sociedades relacionadas con los negocios eléctricos. Tampoco hay claridad de si se trata de una apertura en Colombia, Chile o en ambos mercados. Fuentes de los Solari fueron contactadas para precisar, sin poderse obtener una respuesta hasta el cierre de esta edición.
Los Solari Donaggio, sigue el artículo, invertirán en la reforestación. Son dueños de la reforestadora Sinu y el proyecto plantea llegar a 40 mil hectáreas. Hoy tienen ocho mil hectáreas y la inversión total ascendería a los US$ 100 millones. La revista cita fuentes familiares para explicar que este negocio se ve obstaculizado por regulaciones para la compra de tierra. El medio señala que, dada su experiencia en la explotación de cobre y oro, miran con interés el sector minero en Colombia.
Alvaro Bofill, representante de Inversiones Corso, reveló a la revista que esa rama de los Solari sólo tiene como prioridad el negocio energético, pero aseveró: “Estamos permanentemente analizando oportunidades en Colombia en negocios donde Corso se mueve, como inmobiliario y agroindustria”.
Fuente : El Mercurio