Optimismo se respira al interior de Viña Morandé. Si bien el camino no ha sido fácil para este firma fundada en 1996 y controlada por Empresas Juan Yarur, las fichas están puestas en poder crecer sobre las tasas que registra hoy la industria.
Según el presidente de la viña, Pablo Morandé, la compañía crece “a tasas superiores al general de la industria”, de manera que “esperamos cerrar el año del orden de las 900 mil cajas, lo que va a significar crecer entre 15% y 18% respecto del ejercicio anterior”.
Morandé explicó que el foco está puesto en las marcas principales que exporta la compañía y en una profundización comercial de las “marcas blancas”.
Detalló que “tenemos una marca dedicada al ontrade que es Morandé, a un promedio de US$ 37 US$ 38 la caja y de la que esperamos vender del orden de las 250.000 cajas. Además tenemos una segunda marca que es para el off trade, Vistamar, con la cual esperamos llegar a la misma cantidad, pero a un precio más económico”.
Sin embargo, reconoce que en las marcas para terceros, cuyo destino es 100% a supermercados, la situación es más compleja, “porque hemos tratado de subir los precios, no obstante, hay una presión por comprar vinos más económicos”.
Con todo, Viña Morandé maneja un precio promedio de US$ 21, el cual espera subir en el segundo semestre a partir de una mejora del mix.
Mejoras productivas
En el ámbito productivo Morandé dijo que se ha reforzando el área de llenado de botellas y empaque con la incorporación de tecnología que les permitió subir de 500 cajas hombres a unas 800.
Asimismo, apuntó que al incorporar tecnología en la selección de fruta mediante un sistema óptico, significó ahorros importantes en mano de obra y también en el eliminado, ya que “este sistema filtra el 100% de la materia inservible, comparado con el 50% que supone hacerlo de manera manual”.
Fuente : El Diario Financiero